Un guapo luchador ha sido invitado por su entrenador para un entrenamiento privado. Rápidamente se da cuenta de que el entrenamiento no es más que una excusa para que ambos disfruten mutuamente. Sus cojones necesitan ser vaciados regularmente y ¡su entrenador es bastante guapo! Ambos hombres están deseosos y disfrutan del placer mutuo.