Un tío bueno tiene un fetiche particular: le gusta que un mamador trabaje en su polla mientras se recuesta y mira una película porno. Por suerte para él, su aspecto es muy popular en las aplicaciones de ligue y generalmente le toma 10 minutos como máximo para encontrar candidatos dispuestos. ¡Hoy tiene uno que parece experto en el servicio de pollas y, como bonificación, quiere comerse su carga! ¡La vida es demasiado buena!